¿De qué me sirve escribir?

Un día el agua subió y cuando me ahogaba, escribí.
Cuando me perdí entre la arena y el sol, no morí, escribí.

Ayer el cuchillo entró mientras escribía
Y se corrió un poco la tinta del lapiz bic azul
Pero escribí, eso importó
Y la sangre corrió, calentita hasta dormir
Para luego despertar y volver a escribir.

A veces duermo muchas horas, tantas que me dan por muerto
Y no me levanto ni abro los ojos, porque no quiero
Pero algo me obliga a despertarme y escribir
Y ahí, recién ahí, no quiero volverme a dormir.

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