La noche del terremoto

Parecían vacaciones. Había salido del hospital en diciembre y logré permanecer mucho tiempo en casa. Me sentía feliz, aunque no podía caminar más que unos cuantos pasos sin cansarme. En esos días disfrutados, cuando el calor crecía, fue el terremoto.

Eran las 3 y algo de la mañana. Comenzó a temblar y la luz parpadeaba. Luego de unos segundos se cortó. Vino a buscarme mi vieja y hermano, y juntos nos quedamos un buen rato hasta entender qué pasaba. Prendimos la radio, buscamos las linternas y pilas y ya cuando ninguna tenía carga, llegamos a las velas. Tuvimos que salir a la calle: casas de vecinos se habían venido abajo, y estaban buscando entre los escombros algo que les sirviera para sobrevivir la Larga Noche que parecía venir.

Del norte llegaron rumores: delincuentes saquearon supermercados, luego casas de sus vecinos, luego avanzaron destruyendo todo a su paso. Llegó una vieja sapa de una cuadra lejana y dijo: se acercan, y vienen por nosotros. Toda la cuadra montó una barricada, prendió fuego y pronto fue tanto el calor del verano y la fogata que se despojaron de sus ropas. Luego de unas horas, con el miedo creciendo a cada instante, dejaron de hablar: solo podían gruñir entre ellos. Algunos forjaron toscas armas con restos de las casas y salieron del pasaje a combatir, pero nunca más los vimos. Otros se volvieron adoradores de la Llama y arrojaban a ella todo lo que encontraban. Otros, acostumbrados a la noche, se arrancaron los ojos en rechazo a la luz. Luego de unas cortas horas, comenzó algo como una guerra civil en la cuadra y todos corrían en cuatro patas, mordiendo a los demás, gruñendo y arañando. Los adoradores del fuego decidieron dar el fin al sufrimiento del mundo e incendiaron el resto de las casas y la barricada. Ya indefensos, sin fuerzas y con el miedo en su punto más alto, llegó la luz: se apagó el fuego, volvió el internet y todos entraron a sus casas o a los restos de ellas, se ducharon, vieron tele un rato, y al otro día se saludaron normalmente, como cualquier lunes.

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